martes, 10 de mayo de 2011

M-D DESBORDAMIENTOS DE UNA PERIFERIA FEMENINA


Ser una mujer artista es difícil, debido a que aún el arte está inmerso en un sistema patriarcal donde hay más reconocimiento a las obras realizadas por hombres que por mujeres, señaló la artista visual Elizabeth Romero Betancourt.

Romero Betancourt presentó el libro M-D Desbordamiento de una periferia femenina con las artistas Laura García Hernández (autora y editora del libro), Yadith Río de la Loza y Maritza Morillas. El libro destaca por la participación de 19 artistas mujeres de distintas generaciones y formaciones que contribuyeron con su sensibilidad y denuncia social a la reflexión y construcción de mundos alternos a través del arte.

La presentación comenzó con una denuncia de cómo la sociedad, a través de los medios de comunicación, considera que el arte es inútil. Por eso es difícil realizar arte por mujeres que trabajan al margen de instituciones: "somos amas de casa, mamás y artistas porque nos encontramos en toda libertad. Pero a veces no se tiene el tiempo y como en este país no se sobrevive del arte, se tienen que hacer mil cosas para la manutención de la familia. No se puede crear como uno quisiera", destacó Romero Betancourt

De igual forma la artista señaló que "aún no se valora el arte hecho por mujeres. Éste tiene que ser valorado. Creo que tanto la generación a la cual yo pertenezco, que es de los ochenta, como las jóvenes artistas actuales, coincidimos en que a pesar de que se han ganado espacios aún existe machismo en el arte. En los espacios que se les dan en las galerías sólo el 20 por ciento es para obras de mujeres".

Este libro no pretende ser feminista, sino simplemente mostrar lo que la mujer artista hace, destacó Laura García. De igual forma, la artista visual Yadith Río de la Loza señaló: la violencia también existe entre mujeres. Cuando estemos unidas como género y exista la solidaridad desaparecerán estas dinámicas matriarcales y patriarcales.

Por su parte, Maritza Morillas Medina, artista que a través de su pintura mostró los asesinatos de mujeres y niñas en Ciudad Juárez, dijo: "no pretendo cambiar el mundo sino crear reflexión y mostrar la realidad de violencia y feminicidios existentes en el país.

M-D Desbordamiento de una periferia femenina se presentará el 31 de octubre a la una de la tarde en el MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporáneo).

EXPOSICIONES DE MARZO


ARTE Y GÉNERO
DIALOGO CONTRASTADO ENTRE MATERIALES Y TEXTURAS

La lucha histórica por mejorar el nivel de vida de las mujeres, la indiferencia, la espiritualidad, pasión, dolor e incluso fenómenos físicos, están plasmados en la muestra colectiva Arte y género. Fragmentos de una realidad contemporánea, inaugurada en la FES Cuautitlán con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Si bien se trata de discursos artísticos distintos, el objetivo de esta muestra es dar a conocer “la fuerza creadora, el talento inspirador y el rol sobresaliente que ha construido el género femenino en la sociedad”, formulando una reflexión sobre el papel de las mujeres en el arte en un momento histórico confuso.

Organizada por la Coordinación de Difusión Cultural, la exhibición reúne cuadros, esculturas, grabados y fotografías de las creadoras: Aliria Morales, Luz María Solloa, Maritza Morillas Medina, Miryam de la Riva, Luz Sangrador, Rosario Ochoa Ávila, María Eugenia Quintanilla, Rebeca Navarro, María Luisa Reid, Sandra Esmeralda Mendoza Moreno, Elizabeth Skinfill, Claudia Méndez, Irma Velarde y Leonor Missrie.

Al hablar en representación de las artistas plásticas, Rebeca Navarro describió que “dentro de la polifonía de la diversidad de propuestas reunidas en Arte y género. Fragmentos de una realidad contemporánea,se escuchan murmullos y gritos afines, voces que se hacen eco unas a otras, o que se desafían armoniosamente, contrapunteándose en timbres complementarios”.
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En el centenario del Día Internacional de la Mujer, la FESC inaugura exposición colectiva

La autora de las obras Profesión de fe y Sueño incendiario, consideró que no obstante la gran diversidad de técnicas que se manifiestan en papel o en piedra, en tela o en metal, la muestra colectiva remite “a una realidad plural que se nos muestra afín a todas, en la que terminamos siempre reconociéndonos, en la que podemos afiliar nuestra pertenencia y me atrevería a decir, no tanto por mera identificación genérica, sino por un parentesco de sensibilidad en la que las intenciones y obsesiones individuales, de una y de otra, acaban resultándonos familiares a todas”.

De esta forma, la muestra deriva en un acto vivo en el que “veremos, por un lado, desfilar figuras del imaginario popular (la sirena, el diablo, la perenne tensión del duelo de tentaciones entre ambos sexos), junto con referentes icónicos de la cultura nacional y evocaciones simbólicas universales, hasta planteamientos abstractos”.
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En cuanto a la diversidad de propuestas y trabajos incluidos en esta muestra, Rebeca Navarro explicó que “no es más que una aproximación, desde una trinchera particular, a una lectura posible de entre muchas otras que pueden ser sugeridas. Corresponde al público dejarse decir y mover por las obras”.

Al inaugurar la exposición, el doctor Arturo Aguirre Gómez, secretario general de la FES Cuautitlán, comentó que se trata de una muestra colectiva interesante con múltiples matices por la variedad de obra, pensamiento y vida de las autoras, mujeres unidas en un trabajo importante y entusiasta con un fin común: la igualdad de derechos y oportunidades en todos los ámbitos. / Guadalupe Lugo García

martes, 12 de enero de 2010

UTOPIA NEGATIVA

"Así como una utopía muestra el deber ser, lo que se pretenda que sea el mundo (la utopía que dijéramos positiva), una utopía negativa sería la mostración de lo que no debe ser, es decir, en negativo. Claro, al mostrar lo que no debe ser, aparece por contraposición dialéctica lo que debe ser." Miguel Espinosa

No debe ser, por ejemplo, obligar a los animales a ir contra su naturaleza. Cada especie tiene una naturaleza codificada en su genoma, pero nos empeñamos en transgredir ese orden. Transformar a una vaca al canibalismo, transformación hecha posible por la mano del hombre, dio como resultado la epidemia conocida con el nombre de las vacas locas (encefalopatía espongiforme bovina). Ir contra la naturaleza gestada por miles de millones de años de selección natural para garantizarnos nuestra subsistencia puede traer consecuencias nefastas para todos: así, las vacas locas pusieron en riesgo nuetras vidas, y a su vez desencadenó una masacre vacuna.

Y este es el propósito de esta obra: mostrar lo que no debería ser, que es sin embargo lo que es. Se dice que el éxito de una utopía estriba, precisamente, en que sea utópica. Pero una utopía negativa no es utópica, es lo que es.

El artista como tal no puede hacer nada para revertir esta realidad en una utopía (ahora sí) positiva, pero sí puede contribuir a la mostración de las cosas para hacerlas más reconocibles.

Lo que aquí muestro es mi propuesta, imágenes cotidianas descontextualizadas que si bien pueden resultar impactantes para este tipo de espacios, sí se prestan para una buena charla de café.

Maritza Morillas

lunes, 11 de enero de 2010

CAroDAtaVERnibus PINTURA


Mi obra es un constante feflejo de la realidad, de ésa que percibo. Esta temática es una búsqueda que muestra una realidad en constante agonía: el cuerpo aniquilado de una mujer en el desierto o una res abierta en canal son, entre muchos otros, aberraciones que se han vuelto cotidianas en nuestra sociedad; el reflejo de estos dolores, de estas imágenes grotescas, de esas realidades abiertas en dos han sido, en mi obra, imprescindibles, porque el dolor esta ahí inmerso y me incita a plasmarlo en el lienzo, independientemente de que sea aceptada o no.


Uno de los casos mas indignantes es el de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez; en todos los casos las víctimas son de escasos recursos, mujeres jóvenes,
trabajadoras, vulnerables, social y económicamente. La muerte de estas mujeres tiene el mismo modus operandi: fueron violadas, mutiladas, torturadas antes de morir y abandonadas en el desierto.



JUNTAS Y REVUELTAS
se inscribe en los festejos por el Día Internacional de la Mujer
Abren exposición de 77 creadoras en el Museo de la Ciudad de México
La Jornada
Marzo 2006

La exposición Juntas y revueltas: mujeres en la plástica mexicana se inaugura hoy a las 19 horas en el Museo de la Ciudad de México, en avenida Pino Suárez 30, Centro Histórico

La obra de 77 artistas se expone a partir de este miércoles en la muestra Juntas y revueltas: mujeres en la plástica mexicana, que forma parte de las celebraciones por el Día Internacional de la Mujer, que en nuestro país se conmemora desde 1975, fecha en la que se realizó la Primera Conferencia Internacional por los Derechos de la Mujer.

En esta muestra, que se inaugura hoy a las 19 horas en el Museo de la Ciudad de México, participan creadoras como Blanca Aguilar Cuevas, Erandi Almazán, Yolanda Andrade, Lizette Arauz, Patricia Aridjis, Adriana Armenta Alvarado, Verónica Barragán, Karina Bermejo, Helen Bickhman, Susana Buyo, Marcela Calderón Bony, Laura Cano, Mónica Susana Carmona León, Carolina Castañeda, Adhara Castellanos y Susana Casarín.

Otras participantes

Asimismo, figuran Rossana Cervantes, María Eugenia Chelet, Pilar Cortés Núñez, Christa Cowrie, Cristina Cuadra Stoupignan, Martha Delgado Ponce, Mónica Dower, Elizabeth de Jesús Espinoza, Eugenia Figueroa Mendoza, Ana Luisa Galindo, Mari Cruz García, Sol Garcidueñas, Maru de la Garza, Manuela Generali, Mónika Gómez Cruz y Lourdes Grobet.

Se suman a la lista Mónica González Aragón, Adriana González López, Rosario Guillermo, Diana Gutiérrez Yarce, Ana Guzmán, Frida Hartz, Patricia Hordóñez, Cristina Kahlo, Carolina Kerlow, Grisell Lechuga, Alfia Leyva, Maritza López, Patricia Martos, Flor Minor, Maritza Morillas, Karima Muyais, Reika Nakayama, Teresa Olmedo Zavala, Mónica Ornelas, Santa Cecilia Orozco, María Orozco, Yazmín Ortega, Mónica Pallares Trujillo, Carolia Paniagua, Emelina Paniagua y Diana Piedra.

En Juntas y revueltas también participan Mara Ponzanelli, Nadxieli Radaelli, Carmen Razo, Ingrid Reinald, Coral Revueltas, Yadithe, Cristina Rodríguez del Castillo, Gabriela Rodríguez, Mónica Romo Rangel, Lorena Salcedo, Karla Salgado, Sonia Sánchez Avelar, Aline Shkuevich Bialik, Elizabeth Skinfill, Carolina Tangasi, Edith Vázquez, Yadira Velázquez y Lorena Wolfer.

Los formatos y técnicas de la exposición van del óleo al grabado, de la escultura a la fotografía, cerámica o alebrijes.

Todas estas obras son de tema libre y participan creadoras reconocidas y otras que se están abriendo espacio, para algunas de ellas es su primera exposición.

El Museo de la Ciudad de México se localiza en Pino Suárez 30, en el Centro Histórico, y sus horarios son de martes a domingo de 10 a 18 horas.

La inauguración de Juntas y revueltas, muestra que se realiza con la participación de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, es este miércoles a las 19 horas, con la presencia de las artistas.

Pintura AGONÍA DE LA CONCIENCIA


“Los peces sueñan inmóviles en la bienaventuranza del agua fétida.
No son como los hombres que se agitan en sus lechos desdichados”

Aunque lo parezca no es ésta una frase surgida de las “Memorias de un fumador de opio,” Ni fruto de la absenta o el láudano decimonónicos. Tampoco pertenece al diván de un psiquiatra, ni a una novela de Anne Rice. Es, sencillamente, la leyenda que acompaña a un óleo de pesadilla. La pesadilla nuestra de cada día, se entiende. La expresión pura y simple del dolor descontrolado, del penar inconsciente que nos devora, aletargado, tras los oscuros muros de la conciencia.

Porque eso es, y no otra cosa, la pintura de Maritza Morillas. Devaneos de la conciencia intentando aflorar a través de las redes del sueño para llegar al desgarramiento de todo aquello que convierte al hombre en ser racional y razonado.

Y envolviendo a la pesadilla. Como crisálida, el particular bestiario de Maritza. Zoología imaginada más que imaginada que arropa desde el estupor, la indiferencia o la sorna descarada, la agónica conciencia de los hombres. Decapitados chanchos de vívidas pupilas que invitan al sosiego desde el frío gancho de una carnicería, ocelos circulares de bobos pescaditos descansados, cadavéricos cráneos de reses resucitadas y alguna que otra fiera desplumada velan desde la muerte, la vida verdadera de los sueños.

Maritza Morillas no necesita un elogio fácil. Desnudar el alma puede ser más peligroso que desvestir los cuerpos y en todo caso, menos grato al espectador que busca, únicamente, un divertimento visual. Sus cuadros lastiman porque nos abocan a un ejercicio de introspección tendente a descubrir aquello que en el acontecer cotidiano ocultamos celosamente: que el hombre es un ser endeble y cuitado cuyos fantasmas se reencarnan en el frágil perfil de los sueños. Tal vez sólo tal vez, la única pretensión de esta joven y talentosa mujer sea la misma que hace cien años, en Cuba, dictaba a Julián de Casal locas y adoloridas palabras:

Del pasado no llevo las señales
Y aveces de que existo no estoy cierto,
Porque la vida es para mí un desierto
Poblado de figuras espectrales.1

Nelida Vidal

1Julián de Casal “ Pax anima”, 1863-1893